Soy ciclista desde el año pasado y encontré la página de FoCo Migrante en Facebook porque andaba buscando un taller colectivo de bicicletas en Santiago. Sabía que existían en otros países y me entusiasmó la idea de poder aprender sobre mecánica y ser un ciclista autosuficiente. Me sorprendió y me encantó el enfoque pro-migrante del taller, ya que también soy lingüista y he trabajado con migrantes haitianos aprendiendo creole y enseñando español. Sé que el trabajo voluntario es importante para ellos, y que dentro de Santiago, cualquier intento por acercar este modo de transporte a quienes son minorizados por su cultura y su color es fundamental.

Me ha encantado trabajar junto a Daniel, mi amigo Tomás y las demás personas que componen el equipo. He aprendido mucho sobre mecánica, pero lo principal es ver cómo el trabajo se traduce en un aporte a la vida de los beneficiarios, y crear un ambiente grato dentro del taller, cautelando la inclusión racial y de género en las conversaciones y decisiones.

Voy a trabajar con gusto a FoCo Migrante porque es una ventana de esperanza en la cooperación humana, una forma de dar valor a la bicicleta como un excelente medio de transporte urbano y al trabajo colectivo como un antídoto contra la dañina competencia agresiva que domina nuestro capitalismo chileno.

"Voy a trabajar con gusto a FoCo Migrante porque es una ventana de esperanza en la cooperación humana"

Categorías: voluntarios

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